Especialistas analizaron el fenómeno de la Marea Roja

Organizado por el Doctorado de Ciencias Silvoagropecuarias y Veterinarias de Campus Sur de la Universidad de Chile, se realizó el Seminario sobre Marea Roja en el que participaron destacados investigadores de la Casa de Bello y de la industria del salmón.

Con la participación de autoridades, académicos y estudiantes se realizó el Seminario sobre el fenómeno de la Marea Roja. El evento fue convocado por el Profesor Roberto Neira, Decano de la Facultad de Ciencias Agronómicas; Profesor Santiago Urcelay, Decano de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias; y Audrey Grez, Coordinadora del Comité Académico del Doctorado de Ciencias Silvoagropecuarias y Veterinarias, Campus Sur de la Universidad de Chile.

El Seminario abordó las diversas aristas, desde el cambio climático hasta el tema social vinculado a la zona, del polémico fenómeno, cuyo violento brote en el sur copó la agenda noticiosa producto del impacto social, político y económico de esta proliferación de microalgas y que terminó con la designación, por parte del Gobierno, de un equipo multidisciplinario de investigación.

Expusieron El director del Laboratorio de Toxinas Marinas de la Universidad  de Chile, Benjamín Suárez; Carlos Wurmann presidente del programa Corfo-Programa Estratégico Mesoregional (PEM) del Salmón; Beatriz Bustos y Fernando Santibáñez, destacados académicos de la Universidad de Chile.

Las exposiciones
Uno de los expertos que participó fue el director del Laboratorio de  Toxinas Marinas de la Universidad de Chile, Dr. Benjamín Suárez. El especialista  participó con una ponencia, sobre las estrategia de monitoreo y control de los eventos de marea roja, y cuál fue la dinámica y conducta del brote tóxico en la Región de Los Lagos y en Chiloé.

El primer evento ocurrió en 2002 y tuvo un impacto económico y social tan fuerte como el de ahora. Después se repitió el 2006 y el 2009 con menor intensidad y no ocurría nada importante en este sentido en la Isla de Chiloé desde ese año”, sostuvo el Dr. Suárez.

Por su parte, el Profesor Fernando Santibáñez, de la Facultad de Ciencias Agronómicas  expuso la temática del calentamiento global con la ponencia denominada: “¿Cuánto cambio climático están acumulando los océanos?”. El académico enfatizó respecto de la estrecha relación que existe entre el océano y la atmósfera, afirmando que el calentamiento global termina siendo conservado por los océanos, “haciéndolo a costa del mismo,”.  El 30% del CO2 emitido por los seres humanos ha sido absorbido por los océanos, lo que implicará no sólo un calentamiento de las aguas sino además de la migración de muchas especies a sectores más fríos, así como la mortandad de muchas de ellas.

En tanto, Beatriz Bustos, Doctora en Geografía y académica de la Facultad de Arquitectura y  Urbanismo (FAU) expuso sobre las “Transformaciones territoriales en contextos de crisis de la industria salmonera en la Región de Los Lagos, Chile”. La investigadora alertó sobre los desafíos que enfrenta la industria salmonera para superar su crisis, así como las decisiones que debe tomar el Estado para fomentar el desarrollo en las regiones que basan su actividad económica en las materias primas.

“Esta situación es propia de una economía de commodities. Nuestras regiones van a pasar permanentemente por períodos de boom y crisis que afectan la configuración territorial, el tipo de empleo, la capacidad de resiliencia de las comunidades regionales y también para absorber los impactos de la bonanza”, señaló la académica.

Carlos Wurmann, dio a conocer el estado actual y las perspectivas de la industria salmonera con la ponencia “Salmonicultura en Chile, brechas y perspectivas”.  Wurmann detalló que la visión que se han planteado a la fecha es la generación de una “industria competitiva y sustentable financiera y ambientalmente”, que permita satisfacer la creciente demanda global de mediano/largo plazo por productos pesqueros sanos, inocuos y de alta calidad.

“La meta sectorial que nos hemos planteado a 2030 es de lograr cosechas sostenibles de entre 1,1 millón de toneladas de salmón a 1,2 millón de toneladas, lo que se podría traducir en US$8.000-US$9.000 millones y 110.000 empleos directos e indirectos. En tanto, los servicios y tecnologías podrían generar entre US$400-US$500 millones, lo que es bastante conservador en los dos casos”, aseveró Wurmann.